Después de haber estado las cinco veces anteriores en Estocolmo, creo que sólo uno de los puntos turísticos de la ciudad se me había resistido, bien por falta de tiempo o simplemente porque la temperatura y/o la luz no acompañaban. Ese sitio es Skansen, el primer museo al aire libre y parque zoológico de Suecia.
Se encuentra situado en la isla de Djurgården (en GoogleMaps, la isla de la derecha) , muy cerca del centro de Estocolmo y fue fundado por Artur Hazelius, que antes había creado el Museo Nórdico, situado en la misma isla, con el fin de mostrar y preservar los modos de vida y costumbres existentes a lo largo de toda Suecia. De hecho, hasta 1963, Skansen dependía del Museo y aún existe cierta relación, ya que éste es el propietario de los objetos que contienen las construcciones del parque.
Lo que Hazelius hizo fue viajar por el país comprando construcciones para desmontarlas y volver a montarlas posteriormente en el parque, con el fin de reproducir los diferentes ambientes rurales existentes. Las construcciones mostradas incluyen desde graneros sueltos a granjas completas o un pueblecito completo con casas de artesanos. Mención aparte merece el zoo, que incluye animales no sólo de Escandinavia, sino de lugares situados en las mismas latitudes.
Para mi gusto, Skansen es un lugar que si se dispone de tiempo de sobra, merece la pena conocer, pero que si sólo tuviese un par de días para conocer la ciudad, dejaría de lado. Eso si, cuando el viaje se haga con niños, entonces la visita es obligatoria, porque creo que son ellos los que pueden sacar más partido de este lugar.



