Hoy es el día: he llegado a Estocolmo.
La verdad es que empezó muy bien, despidiéndome de España muy a nuestra manera: avión retrasado y diferente al previsto, con lo que la asignación previa de sitios no valía para nada y cada uno se sentaba a su bola.
Luego, lo típico: Arlanda Express y taxi al hotel…. ¿¿Hotel?? Bueno, tengo cuatro días para averiguar si es un hotelito con encanto y algo cutre con encanto o un hostel muy chulo… Pero bueno, tiene conexión de internet gratuíta, ¿qué más se puede pedir?
En cuanto pueda, adjunto fotitos…. Lo que más me ha gustado es que justo fuera de la ventana, tengo un termómetro para ver la temperatura. Eso tiene que estar superchulo en diciembre: levantarte, ver que hay -17º y volverte a meter en la cama será todo una misma cosa.
Y mañana, a trabajar: a ver qué tal, pero seguro que bien.



